Medios de comunicación y política en “Déjate de historias”

He tenido el honor de ser entrevistada por Mabel Mínguez en “Déjate de historias“. Aquí os dejo el programa completo. Hablamos, y mucho, de comunicación, medios y redes sociales.

Déjate de historias – Medios de comunicación y política – 13-05-2019
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El gobierno contra la escuela concertada


Nada fascina más a un político mediocre que matar al padre. De ahí en parte el empeño del PSOE (además de la hegemonía cultural de la extrema izquierda) en liquidar la escuela concertada, establecida en España en el año 1985 bajo los gobiernos de Felipe González. Eran los tiempos de las mayorías absolutas del PSOE. Se reguló mediante la Ley Orgánica del Derecho de Educación (LODE) con la excusa de universalizar la educación básica. Digo excusa, porque lo que había detrás era la intención del PSOE de domeñar los colegios religiosos, muchos privados, controlando así las subvenciones que recibían e imponiendo ideario. No en vano el PSOE, que no ha hecho la transición hacia la socialdemocracia que sí hicieron los partidos socialistas europeos y sigue siendo ferozmente anticatólico, pensaba en aquél entonces (y sigue pensando) que había que imponer el pensamiento único en las aulas para garantizar, al modo gramsciano, la hegemonía cultural para imponer su modelo de hombre nuevo.

El otro día oía a Alfredo Pérez Rubalcaba, un político inteligente que parece Churchill al lado de la mediocridad actual, hablar de pasada de educación. Pero se calló que él y Álvaro Marchesi fueron los padres de la escuela comprensiva que enseña a los niños lo que tienen que pensar y no a pensar. Esa escuela, derogada en el resto de Europa por el desastre que es, que solo ha traído a España fracaso escolar, analfabetismo funcional… y votos para la extrema izquierda. Decir que la enseñanza en España es buena solo puede responder a uno de estos tres motivos: ser un mentiroso, ser un hipócrita o no tener ni idea.

Una vez logrado el objetivo primigenio, llega la fase de la destrucción. Hay que avanzar un paso más. Que toda la escuela sea pública. Porque la realidad es que las familias, en cuanto pueden, huyen.

De ahí que el podemizado gobierno de Sánchez haya decidido cargarse la seguridad jurídica, una vez más, usando la fuerza coactiva de Hacienda, para asustar a las familias que tienen a sus hijos en la concertada.

S

#VenezuelaGritaLibertad : Sánchez traiciona la libertad, los DDHH y a los socialistas

Desde que a comienzos de esta semana el ingeniero y diputado socialista del partido socialista de la Internacional Socialista Voluntad Popular, Juan Guaidó, se proclamase legítimo presidente de Venezuela, no por su capricho sino por expreso mandato de los diputados de la Asamblea Nacional Venezolana (que equivale a nuestro Congreso de los Diputados), siento vergüenza.

Vergüenza por tener un presidente al que preocupan más unos presupuestos falsos que contribuirán a fastidiar los logros económicos de los últimos años que el que las jóvenes adolescentes venezolanas tengan que cruzar la frontera con Colombia para allí prostituirse con el fin de llevar comida a sus familias. Vergüenza porque prefiere su pacto con independentistas, filoterroristas y sicarios del narcorrégimen de Nicolás Maduro a defender la libertad y los Derechos Humanos que son pisoteados a diario en Venezuela, con la pasividad cómplice de quienes hoy tiemblan ante la posibilidad de que un cambio de régimen nos lleve a conocer el tráfico de dólares en forma de maletines para financiación propia y partidista.

Vergüenza por tener un presidente que utiliza una tragedia que ha supuesto la expatriación de cientos de miles de venezolanos para buscar algo que comer o huir de las represalias políticas del terrible SEBIN para montarse un vídeo y presumir mientras eran asesinadas al menos 26 personas por la dictadura.

Vergüenza por tener un presidente del gobierno que comparece antes los pastueños medios (que se lo tragan todo; algunos han llegado a hablar de golpe de estado o autoproclamación, cuando la designación de Guaidó es la que cumple con la Constitución Venezolana) para vendernos aquellos que la también demasiado tibia Ángela Merkel (ha debido de olvidar su infancia en la RDA), desde Alemania, le va a obligar a aceptar: reconocer a Guaidó como presidente esta semana.

Vergüenza porque tengo un presidente del gobierno que hace seguidismo de Rufián, Iglesias, Otegui, Hezbollá, Irán, Cuba y hasta de Rubén Sánchez y Elisa Beni en lugar de apoyar sin fisuras a Leopoldo López, Antonio Ledezma, Henrique Capriles, María Corina Machado, Eduardo Bittar, Leocenis García…

Vergüenza porque tengo un presidente que se ha olvidado de Génesis Carmona, Bassil Da Costa, Xiomara Soledad, Geraldine Moreno, Roberto Redman, Juan Carlos Montoya, Delia Elena Lobo, Arturo Alexis Martínez, Alejandro Márquez, Jimmy Vargas, Giovanni Pantoja... y tantos, tantos otros que si los nombro a todos este artículo no tendría fin. Descansen en paz.

Vergüenza porque tengo un presidente que ha liquidado la imagen internacional de España, país que por motivos históricos y culturales tenía que haber sido, como poco, el segundo país del mundo en reconocer a Juan Guaidó como presidente. Rehacer el sectarismo del doctor del Falcon nos va a costar décadas.

Vergüenza deberían de tener, pero de ella deben de andar escasitos, los del PSOE que estos días se han callado (muy bien Felipe González). Y Borrell debería irse a su casa. Por lo evidente. Porque Guaidó es de Voluntad Popular, un partido de la Internacional Socialista. El partido de Leopoldo López. El PSOE ya traiciona hasta a los suyos, que tienen que ser defendidos por liberales y conservadores de los asesinatos de un régimen corrupto, entregado al narcotráfico.

De ahí el apoyo de la cúpula militar, por cierto. Precisamente en el ejército estará la clave. Creo buen síntoma que Guaidó siga libre. En los próximos días habrá que estar muy atentos.

En resumen, siento vergüenza de mi gobierno. Que no de España, porque estoy segura de que la inmensa mayoría de españoles apoyan la democracia y la libertad, que a Sánchez le importan un comino.

De ahí que le pido al Partido Popular y a Ciudadanos que presenten esta misma semana una moción de censura contra este personaje, sin acogerse a la excusa de que los números no dan, como hizo Inés Arrimadas en Cataluña. La Libertad va por delante. ¿O no?

VOX es sinónimo de histeria político-mediática.

Ayer bastaba con entrar en la red de periodistas y políticos, que es Twitter, para ver cómo ardían en indignación medios, contertulios y hasta espontáneos que pasaban por ahí. ¿El motivo? Las 19 propuestas de VOX. Que, para empezar, según no pocos medios, eran exigencias. ¡Cómo ha caído el nivel educativo! Proponer jamás ha sido exigir. Los que conjugan sistemáticamente el verbo “exigir” son los de Ciudadanos, quienes últimamente parecen una asociación de niños con síndrome del emperador, la verdad. Claro, que lo que quieren los naranjas es salvar el culete al PSOE, que es el partido que de verdad les mola. Y los de VOX han picado el anzuelo. Cosas de los inicios…

Verán, no soy de VOX, aunque tiene cosas que me gustan… y otras que no. Como todos, menos Podemos, ERC y demás patulea totalitaria, de quien no me gusta NADA. Es más, quien me lleva siguiendo años sabe que les he dado caña; que no me gustó lo que pasó en su primera etapa, cuando estuvo a punto de desaparecer. Es más, quien sabe algo más, conoce que me echaron (al menos eso me dijeron siempre) del Gato al Agua de Intereconomía, do tertuliaba, por ser crítica con ellos, después de que alguien, en una comida, me pidiera que rebajase mis críticas hacia tal formación, cosa que no hice. Luego, es verdad, después de meses de debate interno, VOX ha ido evolucionando, en mi opinión a mejor. Y se nota.

Pero vamos con el lío. Lo primero, hagan clic para ver las hipocresía de las demás formaciones, criminalizando lo que ellos proponían hace un tiempo.

Entre las propuestas, mal redactadas, las hay muy buenas como la reforma fiscal en Andalucía, bajada masiva de impuestos, dejar sin subvenciones a las asociaciones politizadas (de Facua a las feministas radicales, pasando por las liberales, que tanto me da), cargarse las duplicidades, no someter a los medios a concesión administrativa, cerrar 3 de los 4 chiringuitos de Canal Sur, la libertad educativa… También las hay regulares, como lo de regular la tauromaquia y las tradiciones (servidora cree que no debe regularse -ni a favor, ni en contra-), y malas, como la propuesta de proteger a los andaluces fuera de Andalucía, que recuerda al nacionalismo catalán. Luego están las absurdas, como el pretender que Juan Manuel Moreno declare no sé qué o meterse en charcos como cambiar festivos. Lo de la petición de expulsión de 52,000 inmigrantes ilegales, que no es tal, lo explica muy bien Cristina Seguí.

Pero son eso, propuestas. Se trata de un documento de máximos, pensado para abrir una negociación, vender al electorado que no han cedido y sacar alguna cosilla. Señores, yo diría que va a haber cambio. Porque si algo no se pueden permitir PP y VOX (y mucho menos Cs que sería el gran perjudicado porque sus votos se iban a repartir entre PSOE, PP y VOX), es que el PSOE siga gobernando Andalucía. Y todos los saben.

La “negociación” a tres lo que está permitiendo, en mi opinión, es ver cómo se retratan todos. Y, por cierto, el PP (con las excepciones de los hiperpolíticamente correctos de siempre que lo único que hacen es cabrear a VOX) lo está haciendo, en mi opinión, muy bien. Fíjense que Moreno Bonilla (el discurso de dimisión estaba preparado la noche electoral y la gestora lista) hasta parece un estadista…

10 motivos por los que repensar la Ley de Violencia.

Estos días ha sucedido lo impensable hasta hace poco: el proscrito debate en torno a la IDEOLOGÍA de género (que es eso, ideología y no feminismo) se ha abierto con toda su crudeza de la mano de VOX. Dejando aparte el debate del Estado Moral que define qué es debatible y objetable y qué no, lo cierto es que estamos ante una de esas cuestiones que alejan a la élite política y mediática del común de los mortales, que tiene hermanos, padres, primos, tíos y amigos y está hasta el moño del politiqués.

Desde VOX se quiere derogar la Ley Andaluza de Violencia de Género, una aberración histérica que obliga a los hombres a someterse a la voluntad de los servicios sociales SIN autorización judicial, denuncia, ni nada. Y es que en Andalucía se presume que TODO hombre, por el mero hecho de serlo, es violento. Y no, la cosa no es así. El hijoputismo no tiene sexo ni pertenece a ningún colectivo. Ni todos los hombres son violentos, ni todas las mujeres buenas. Algo evidente para todo aquél que no padece de ceguera ideológica.

Pasados ya casi 15 años desde la aprobación de la Ley nacional de Violencia 1/2004 por parte del gobierno socialista y “feminista” de José Luis Rodríguez Zapatero, se puede afirmar que se trata de una legislación que ha fracasado y que solo se mantiene por motivos estrictamente ideológicos, sin importar nada las mujeres que son maltratadas, los hombres criminalizados injustamente o, lo más grave, que los tertulianos que opinan de todo no denuncian: la quiebra del Derecho que supone la introducción de delitos de autor en nuestro sistema penal; algo que no se veía desde Nuremberg. Podría perder el tiempo analizando el papelón de Ciudadanos (menudo ridi), la histeria de Podemos y tal, pero no me parece necesario. Ya lo hace Twitter.

MOTIVOS PARA EL CAMBIO (NO NECESARIAMENTE POR ESTE ORDEN)

UNO.- La quiebra del Derecho. Sin Derecho no hay Libertad. Y Derecho no es lo mismo que legislación. La religión democratista es casi hegemónica en España. Sin embargo, creo que pocos saben qué es la democracia, imposible sin igualdad ANTE la Ley, que es algo muy distinto a la ingeniería social MEDIANTE la legislación. Lo primero es lo propio de sociedades abiertas; lo segundo, de dictaduras o regímenes autoritarios. La sovietización de Europa es la que facilita que haya personas que hablen como “mujer, madre y representante público” para justificar una legislación que introduce delitos de autor en nuestro ordenamiento. La Ley de Violencia debe de ser derogada porque introduce diferente pena para el mismo delito, en función de quién sea el autor. Los arios y los judíos. ¿Se entiende así? Legal, que es lo que ha determinado el Tribunal Constitucional (órgano no jurisdiccional), no es sinónimo de justo. Y la Ley no es justa por ser Ley, sino que es Ley si es justa.

DOS .- El fracaso de la legislación actual. En 2002 fueron 103 las mujeres asesinadas. Un número que subió a 130 en el año de la aprobación de la legislación. En 2016 hubo 104. En 2015, fueron 121 (Fuente: INE y El Mundo) . ¿De verdad ha servido para algo criminalizar a los hombres y regar con subvenciones a los que todos sabemos? ¿De verdad que eso es proteger a la mujer? El maltratador, a la cárcel. Pero la presunción de inocencia, para todos.

Soy de las que cree que el maltratador debe de irse años a prisión (en caso de homicidio, directamente permanente revisable, esa pena que no gusta al feminismo histérico) y debe prohibírsele cualquier acercamiento a sus hijos. Porque la persona que maltrata a su pareja, también lo hace con sus hijos. Siempre.

TRES.- Hay que garantizar la vida, libertad y seguridad de todos, independientemente de su sexo, raza, religión, estatura, edad…

Y eso incluye a

  • Los menores, independientemente de quién los asesine. El asesinato es, como en la violencia machista, el último peldaño. ¿Cuántos niños no hay en España siendo psicológicamente maltratados por uno u otro progenitor cuando se produce la ruptura? ¿Realmente los juzgados los protegen? ¿Por qué se permiten las interferencias parentales (ojo, no creo en el SAP tal y como se define por parte de organizaciones de las de la lucha de sexos)? Según los datos, en 2018 fueron asesinados por sus padres 64 menores. 54 lo fueron por sus madres; 10 por sus padres. Asesinos a los que les debería de caer la permanente revisable. Y me pregunto: ¿por qué los partidarios político-mediáticos de la ideología de género están en contra de incluir esta realidad en la Ley de Violencia? Por ideología.
  • Los mayores, que son en no pocas ocasiones víctimas de violencia en el seno familiar.
  • La violencia en las parejas homosexuales
  • Los hombres maltratados , que no sé si son muchos o pocos, pero merecen la misma atención que las mujeres. Porque todas las personas valemos lo mismo.
  • La violencia de los hijos contra los padres. El síndrome del adolescente emperador es ya un hecho y la justicia, a por uvas.

CUATRO.La discriminación es eso, discriminación, por más que el politiqués la llame positiva. Una de las afirmaciones más obvias (y ciertas) es que son muchas más las mujeres maltratadas por hombres que los hombres maltratados por mujeres. ¿Y? También son muchas más las mujeres violadas por hombres que los hombres violados por mujeres y no por eso se discrimina ni se hace una legislación especial. Claro que esta cuestión no está tan manipulada políticamente. Verán, en los últimos años el terrorismo es de corte yihadista. ¿Qué les parecería una ley que rompiera con la presunción de inocencia de los musulmanes y que bastara una denuncia por terrorismo, para que la persona pasase un fin de semana en el calabozo? A mí, una aberración.

CINCO.- Las denuncias falsas. Tema espinoso porque se utiliza por parte del totalitarismo y los memos habituales para acusar de “machista” a quien diga que existen. Sin embargo, se da en todos los delitos del Código Penal. En todos. Ayer mismo, sin ir más lejos, conocíamos que una sinvergüenza había denunciado una violación para justificar el haber robado a sus amigos. El tema para muchos está en los números. Unos dicen que representan el 0.001% de las denuncias, pero contabilizan solo las que llegan a término. Otros dicen que son miles y miles, pero no hay datos oficiales (que a su vez están manipulados). No me parece lo relevante.

Lo importante es si se está inconscientemente fomentando la denuncia falsa. Como el hijoputismo, insisto, no es cosa de sexos, ni razas, ni religiones, sino de personas, hay que reconocer que las hay que denuncian a su pareja

  • Para quedarse con la vivienda conyugal y la custodia de los niños
  • Para acelerar los tiempos de la Justicia (tienen preferencia)
  • Para conseguir el título habilitante que permite el acceso a subvenciones, VPO y todo tipo de ayudas
  • Por despecho

Todo esto se resolvería si a la persona que ha denunciado falsamente le cayera

  • Retirada de patria potestad y visitas con los menores
  • Pena de prisión (equivalente a la pedida para su pareja, multiplicada por dos)
  • Obligación de devolver, en su caso, las ayudas fraudulentamente cobradas, multiplicadas por tres

Claro que lo primero sería que la Fiscalía, dependiente jerárquicamente de los gobiernos, actuase. Porque LA FISCALÍA NO ACTÚA ANTE DENUNCIAS FALSAS. Y ese es el quid de la cuestión.

Otra medida interesante sería obligar a la disolución de los bienes gananciales en caso de separación, nulidad o divorcio. ¿Por qué nadie lo propone? ¿Qué excusa hay? Nos íbamos a ahorrar el debate de la custodia compartida impuesta (estoy radicalmente en contra; de la voluntaria nada que decir).

SEIS.- Las subvenciones. ¿Alguien puede negar que alrededor de la IDEOLOGÍA de género no se ha montado un verdadero negocio? Ni un euro en subvenciones a asociaciones, mucho menos a las cercanas a partidos políticos, que han encontrado en éstas otra forma de financiación y colocación de amiguetes. Las ayudas, directamente a las víctimas. Que ya está bien de que no pocas se coloquen, después de hacer estrafalarios másters en facultades igualmente estrafalarias, de “agentes de igualdad” a vivir del cuento, mientras los hogares de acogida en no pocas ocasiones están faltos de todo.

SIETE.- Formación a jueces, fiscales y personal adscrito a los juzgados. Porque la violencia no siempre se comprende, y menos en una sociedad socialdemócrata tendente a negar el mal individual y a culpar de todo a “la sociedad”, o sea, a nadie. En el caso de la violencia intrafamiliar o machista, menos. Aún hay muchas que no entienden por qué la persona maltratada, simplemente, “no se va” de casa, como si fuera tan fácil. O que no comprenden que la violencia psicológica, siempre presente en el maltrato que llena las hojas de los periódicos, pero también en no pocos casos que no llegan a los juzgados, es igual de nociva que la física. No saben lo que es la distorsión subjetiva de la realidad que padecen las víctimas, ni las secuelas que arrastran y arrastrarán toda su vida. Que no entienden que las declaraciones de los menores pueden estar mediatizadas por el custodio o por el no custodio y que una visita, meses después, con un asistente social y un psicólogo de psicosocial no es más que una tomadura de pelo porque no sirve para evaluar nada.

En este sentido, debería ser preceptivo consultar a los servicios sociales municipales, quienes en no pocas ocasiones, saben lo que está pasando en la vivienda.

OCHO.- Los recursos de las subvenciones, para servicios sociales. Los servicios sociales no son lo mismo que una asociación, aunque no voy a negar que algunos ayuntamientos contratan a cualquiera. Pero lo cierto es que en estos sitios, hay grandes profesionales, verdaderos expertos en la materia. Los ayuntamientos deberían de contar con más recursos para ayudas familiares y contra la violencia. Psicólogos especializados en violencia, en menores, en familia… verdaderos sistemas asistenciales que en la época que vivimos no estaría nada mal.

NUEVE.- Ley de violencia doméstica única para todo el territorio. ¿Cómo que ley andaluza, madrileña, gallega, extremeña, catalana o valenciana? ¿Qué pasa? ¿Qué la persona que sufre violencia tendrá más o menos derechos en función del lugar en que se cometa el crimen?

DIEZ.- La ingeniería social es totalitarismo. Por mucho que se legisle, siento aguarte el regreso, oh emperatriz Montero de VillaTinaja, la naturaleza humana es siempre la misma y los ingenieros sociales fracasan. La ideología de género, propia del siglo pasado, tiene mucha relación con los totalitarismos que asolaron occidente. No especialmente con el marxismo, mecanicista, que también, pero sí con las bioideologías de corte nacionalsocialista. La ideología de género, que no el feminismo, se ha convertido en una Ersatzreligion que permite sustituir la lucha de clases por la lucha de sexos.

Y dirán que no, pero lo cierto es que ya hay dos bandos. Enfrentados. Rompiendo la sociedad y provocando estos días en las teles y radios debates estériles que no ayudarán a ninguna mujer maltratada. Porque si algo es el establishment socialdemócrata político-mediático es conservador. No quieren que se cambie nada. Aunque sigan muriendo. La ideología, por encima de todo.

VOX es la clave que los analistas no quieren ver.


36 años después los andaluces han decidido echar al PSOE de la Junta de Andalucía. Podría ser el fin del régimen. Bastaba con ver ayer las caras compungidas de los periodistas “objetivos”, “independientes”y “plurales” de Canal Sur. O de otros medios. El cachondeo, lo tienen en Twitter. Lo que estaba en juego ayer, y así lo habían planteado los propios socialistas, era justamente Canal Sur, o lo que es lo mismo, mantener las redes clientelares. Por cierto, VOX exige el cierre de las teles públicas. A ver si es verdad, que en el siglo XXI de Netflix y HBO, son más que innecesarias, salvo para colocar a amiguetes con título de periodista.

Abiertas las urnas, llegó la sorpresa demoscópica. Una sorpresa que debería de obligar a José Félix Tezanos a dimitir por haber prendido fuego a su cocina. Y al gobierno a cerrar el CIS. Aunque para quienes hemos estado pateando la campaña electoral in situ, y llevamos unas cuantas a nuestras espaldas, la sorpresa no era tanta. Lo que ha quedado de manifiesto, una vez más, es la inutilidad de los estudios demoscópicos previos y la importancia de las campañas electorales, en un momento de volatilidad del voto como nunca ha habido. Que el PP tome nota.

Se palpaba en el ambiente desde hacía días que VOX iba a entrar con fuerza, y no tanto a costa del PP. Nadie preveía, es cierto, que lo haría con doce escaños. Y es que hace unas semanas,desde la formación aseguraban no tener clara la entrada en el parlamento, pero “lo vamos a intentar”. El martes pasado, segunda semana de campaña, ya se hablaba de 3 ó 4 diputados. El jueves eran siete. Ayer a mediodía en VOX hablaban offthe record de una decena de representantes, aunque públicamente se mostraban cautos, por eso de la pelea en los restos.

El matrix mediático causa estragos y nadie pensaba que la suma PP-Cs-VOX podría desalojar al PSOE de San Telmo. Coincidía la formación de derechas sin complejos en la apreciación de su posible éxito con la de sus rivales políticos. Tanto en el PP como en Ciudadanos sabían desde hacía días que VOX entraba. El silencio mediático pone de manifiesto, por una parte, el control de los medios, por otra, la insolvencia del periodismo patrio.

Susana Díaz, convencida que mentando a VOX los andaluces votarían al PSOE para pararlos, los metió en la campaña al afirmar reiteradamente que la formación populista es un partido de “ultraderecha”, “xenófobo”, “machista”y que justifica “la violencia contra las mujeres”. Le ha salido la jugada como le salió a François Mitterand meter al Frente Nacional de Le Pen en las elecciones. Hoy en los barrios llamados obreros de París, o sea, en los barrios en que votaban a la izquierda, gana Marine. La respuesta al insulto le llegó al PSOE a vuelta de tuit de Abascal en forma de querella. Y en las urnas en forma de trasvase de votos desde PP, Cs, Podemos y PSOE… hacia VOX. Sí, de Podemos y Cs a VOX. Porque VOX se ha llevado parte de voto de esa gente decepcionada con los partidos tradicionales, convertidos en burocracias aburridas (lo del PP de Andalucía es como una siesta permanente), que había votado a la “nueva política”.  Una “nueva política” que ya es, citando a Pablo Iglesias, casta. De Villa Galapagar a Pozuelo, do mora Rivera. VOX es para muchos el partido “antisistema”, que no es lo mismo que inconstitucional, aunque Carmen Calvo no se entere.

La clave del éxito de VOX no es, como señalan los analistas que pierden el tiempo analizando el CIS, su discurso acerca de la inmigración ilegal. No. La clave es su discurso nacional. Ese “yo soy español, español, español” que ayer ensordecía a quienes estuvimos en el Hotel Ayre de Sevilla, cuartel general de los emocionados representantes de la formación. VOX crece sobre las mismas bases sobre las que crece Ciudadanos. La pelea entre ambos va a ser muy interesante. El PP, que tome nota.

Tan interesante va a ser la bronca que el cambio en Andalucía está en el aire. Medios y partidos, que en España casi siempre son lo mismo, presionan para formar un gobierno PP-Cs que cuente con la abstención del PSOE y que no levante alfombras. Todo menos los “ultras”. Se han empeñado en que ganen las elecciones. No se enteran de nada, como no se enteraron de que Trump iba a ganar. Gracias a ellos.

El PP no puede caer en eso. Ayer en Andalucía no solo se finiquitó un régimen; se liquidó el gobierno de Pedro Sánchez, quien a estas horas debe de haberse propuesto volar en Falcon hasta 2020, porque en cuanto convoque, pierde el avión.  

El PP de Pablo Casado, con razón, exige gobernar. Han quedado segundos y sería lo lógico. Abascal lo apoyará, aunque ahí quedan sus declaraciones de campaña: “Juanma, contigo no”. Exigirá el cambio de candidato. Porque VOX necesita cumplir con su electorado. Lo han aprendido de la decepción que ha causado Podemos. Lo que no me gusta de VOX, además del nacionalismo, claro, es la influencia que intuyo de algunos directores de medios, antaño con mando en la plaza de la derecha.  

Ciudadanos es la incógnita hoy. Son la derecha-centro-izquierda-liberal-socialdemocracia aseada. O sea, la derecha con complejos. No quieren ver a VOX ni en pintura. De ahí que Rivera montará a buen seguro el paripé. Pero, si me permiten arriesgar, creo que al final a los de Ciudadanos no les va a quedar más remedio que repetir el esquema de Madrid: apoyar un gobierno en minoría del PP y luego votar con PSOE y Podemos en el parlamento.

Claro que en este caso en el parlamento andaluz, estará VOX, quien no se va a cansar de denunciarlo. Desde cualquier altavoz, menos desde el de La Sexta, que tan acertadamente rechazan. Y es que no celebrar su resultado con Ferreras les da más votos que dejarse insultar en directo en televisión unos minutos.

La clave, hoy, en España, es VOX. En mayo lo será aún más. Se ve venir, como lo de Andalucía.

Sánchez contra “la gente”

Comparecía al filo del mediodía el presidente del gobierno, se desconoce a falta de aclaración por parte de la vicepresidenta si en el papel de Pedro Sánchez, para informar a los españoles que seguirán pagando el injusto impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Un saqueo aprobado en su día por el PSOE en favor de las élites extractivas de las Comunidades Autónomas. De Andalucía a Galicia. Si quieren solucionar el lío, lo tienen fácil: deróguese.

Por cierto, de paso el presidente le pegaba una soplamocos antológico al Banco de España, demasiado capitalista para él, anunciando la creación de una Autoridad Independiente. Algo que suena a Ministerio de la Verdad de Orwell. Podrían poner al frente al Facuo, comentan en los pasillos los maledicentes, que a estas alturas ya son legión. Por decreto, claro.

Se trata de un expolio casi único en Europa, al menos por la cantidad requisada que los españoles pagan sin rechistar: no existe en países como Gran Bretaña, Alemania u Holanda y es mucho, pero mucho más, reducido en Francia o Italia. En nuestro entorno la propiedad privada, base y conditio sine qua non de la libertad y por ende de la democracia, se respeta mucho más.

El presidente explicaba ante los medios que su gobierno, transmutado en morado gobierno “de la gente”, iba a hacer pagar a los ricos. A la banca. Ya se sabe, los malvados habituales contra los que se puede cargar, con perdón del PP, con ocasión o sin ella. Aunque sean las cajas de ahorros, gestionadas por políticos y con criterio político, las que hayan tenido que ser rescatadas. Caída del IBEX. Los mismos que quisieron echar al gobierno del PP.

A Podemos la decisión presidencial, que se concretará, o no, mañana en el Consejo de Ministros, le ha sabido a poco, pese a que en Aragón, feudo de Pablo Echenique, pidieron encarecerlo en más de un 50%, como de hecho se hizo. Da lo mismo. Es la demagogia populista. En Podemos no están dispuestos a renunciar a la agitación callejera, típica estrategia de captación de voto de la extrema izquierda de cara a las elecciones municipales de mayo de 2019. Recuerda al 15-M, que fue un movimiento apoyado por la derecha tonta y la izquierda lista, fagocitado por el embrión de lo que luego sería Podemos. No lo digo yo, lo tiene puesto por escrito el inefable Iñigo Errejón, casi único defensor a nivel mundial de los atroces crímenes perpetrados contra los venezolanos por Nicolás Maduro.

El liberal PP de Casado,por su parte, ha reaccionado en consonancia con su prometida y reaganiana revolución fiscal: propone la supresión de dicho impuesto y se compromete a su derogación, que para eso Montoro apenas es ya una sombra de lo que fue, caso de llegar al gobierno. Tendrá que negociarlo con un timorato Ciudadanos, el partido en el que Ignacio Aguado concurrió a las elecciones madrileñas pidiendo volver a imponer en Madrid el impuesto de Sucesiones que hoy Rivera propone derogar en toda España. No saben lo que quieren.  Por si acaso, Toni Roldán ya ha avisado: ellos también están con “la gente” y por eso les parece un disparate que el impuesto no lo pague “la banca”. Discurso morado disfrazado de naranja. Es lo que hay.

Mientras tanto, saquen sus carteras. Cuando los políticos afirman hacer las cosas “por la gente” es lo toca: pagar.

Facua, un escándalo subvencionado con tu dinero

Se conocía esta semana que el tuitero @Absolutexe había visto suspendida su cuenta de Twitter, la red de la corrección política por excelencia y en la que, entre lo cursis que son los progres norteamericanos y las bandas organizadas de frikis de extrema izquierda españolas, cada vez es más complicado expresarse en libertad.

Uno de los motivos que el tuitero cree que ha sido causa del ataque sufrido, es su denuncia de las subvenciones que estaría recibiendo la asociación dizque de consumidores FACUA, cuyo vicepresidente y portavoz, Rubén Sánchez,  es conocido por pertener a la extrema izquierda. Pues bien, entre el Estado, las Comunidades Autónomas (especialmente la Andalucía de Susana Díaz) y los ayuntamientos, FACUA se ha embolsado, como ha publicado Absolutexe, la friolera de 5.410.747,86 euros.

Un verdadero escándalo que, sin embargo, explica muchas cosas. Y digo escándalo porque el portavoz de esta asociación de consumidores ha sido pillado formando parte de un grupito de Telegram en el que se acordaba el acoso en redes de personas ideológicamente distantes.  Conviene aclarar a qué se ha dedicado hasta el último céntimo de dinero público dado a esta organización, la misma que se inventó que la medicina Dalsy perjudicaba a los niños.

¡Ni un euro más a FACUA! #ConMiDineroNO