Un tribunal de apelaciones estadounidense dictaminó hoy que la gubernamental Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) no tiene autoridad para regular los sistemas de alta velocidad de internet.

Es una victoria para Comcast. Me parece muy bien. Y es que la Justicia  (Tribunal de Apelaciones de Columbia) ha estimado que el gobierno no puede impedir que las operadoras apliquen tarifas distintas por diferente tráfico o velocidad.

Duro varapalo para quienes entienden la neutralidad de la red como que los agentes de Internet puedan limitar la libertad de las operadoras de discriminar datos según su criterio empresarial, imponiendo su concepto de neutralidad por ley, es decir, coactivamente (toda ley implica coacción), y andan por ahí publicando vídeos anunciando armagedones de no imponerse su designio y cantando loas al socialismo mientras piden que papá Estado intervenga en la red.  Para espachurrarla, claro, que es lo que hace siempre que interviene en algo.

¿O es que no sabemos ya qué pasa cuando el gobierno mete sus narices en la red?

Anuncios