“ETA no anuncia ni su disolución, prevista para poco antes de las autonómicas de 2012, ni la entrega de las armas. Tampoco pide perdón a sus víctimas. Sí exige a los gobiernos español y francés sentarse a una mesa con ellos. Vamos, lo de siempre”.

Infame la pantomima de Ayete, compendio de las históricas, alucinadas y totalitarias reivindicaciones de ETA. Una ETA que, conseguida la entrada en las instituciones por la gracia de ZP, ha visto cumplida otra de sus máximas aspiraciones, que es la internacionalización de lo que ellos y quienes les siguen el macabro juego llaman “conflicto”. Ni qué decir tiene que José Luis Rodríguez Zapatero no protestó por el lenguaje empleado. ¡Con lo fácil que hubiese sido dejar claro que en España no hay guerra ni conflicto sino una banda de delincuentes que mata y otros que ponen los muertos y que esto nada tiene que ver con Irlanda! Humillación de las víctimas e insulto a todos los españoles, que han asistido al lúgubre espectáculo de ver al corrupto y carísimo Kofi Annan, el mismo que miró hacia otra parte durante el genocidio ruandés y cuyo hijo se lucró con el programa Petróleo por Alimentos, erigido en negociador entre los asesinos etarras y el silente gobierno español. ¿Se imaginan a Kofi y su banda, capitaneada por Brian Currin, presentándose en Nueva York y ofreciendo sus servicios para mediar entre Al Qaeda y el gobierno norteamericano?

Y llegó, aunque no es el ansiado, el comunicado. Comunicado en el que ETA no anuncia ni su disolución, prevista para poco antes de las autonómicas de 2012, ni la entrega de las armas. Tampoco pide perdón a sus víctimas. Sí exige a los gobiernos español y francés sentarse a una mesa con ellos. Vamos, lo de siempre. Lo del cese de la violencia lo hemos oído ya demasiadas veces. Lo escuchamos en 2010 cuando ETA anunció que no cometería “acciones armadas ofensivas”. En 1998 la tregua, durante la cual prepararon el asesinato de Fernando Buesa, era “indefinida”. Fue en 2006 cuando ETA anunció un “alto el fuego permanente” y “verificable”. Lo de ayer, con ser una tregua que permitirá respirar a los amenazados, puede resultar ser otro engaño. Eso sí, un engaño muy oportuno: de nuevo el terrorismo intentando influir en el resultado de unas elecciones generales. En el PNV andan histéricos. Ven cómo Amaiur les “roba” votos y podría hacerse con el poder en un año. En el PSOE andan felices. Creen que el comunicado influirá positivamente en unas encuestas que para ellos estaban resultando demoledoras. En el PP se impone la prudencia. Tienen claro que sin entrega de armas y disolución no hay nada que celebrar. Y que les tocará gestionar el fin de la banda terrorista.

Sea como fuere una cosa está clara para cualquiera con un mínimo de sentido democrático: el final de ETA pasa por la derrota de los asesinos por medio de las herramientas que pone a nuestra disposición el Estado de Derecho. Ni GAL ni negociaciones. A ver si se van enterando algunos.

Otrosí. El sábado 29 a las 13:00 horas las víctimas del terrorismo han convocado una concentración. Será en Madrid, Plaza de la República Dominicana. Allí nos vemos.

Anuncios