“Tener grupo parlamentario hubiera supuesto para la banda no sólo una importante inyección económica en sus arcas, sino también disponer de un importantísimo altavoz mediático para seguir socavando los ya muy debilitados cimientos del Estado de Derecho español”

Finalmente sucedió lo que tenía que pasar. Amaiur, el partido de los voceros de ETA que ayer mismo se negaban hasta en cuatro ocasiones a condenar los asesinatos de la banda terrorista nacionalista vasca, no tendrá grupo parlamentario propio. Los servicios jurídicos de la Cámara presentaban a primera hora de la tarde-noche de ayer un informe oponiéndose a la petición de los abertzales por no reunir los requisitos legalmente exigidos. Un alivio. Y es que el tener grupo parlamentario hubiera supuesto no sólo una importante inyección económica en las arcas de dicha formación, sino, y esto es lo más grave, disponer de un importantísimo altavoz mediático para seguir socavando los ya muy debilitados cimientos del Estado de Derecho español. La trampa de Amaiur, como les avanzaba en esta columna la semana pasada, fue hacer que el diputado por Navarra se ausentara del Congreso. No coló. Afortunadamente el Partido Popular, cuyo portavoz parlamentario estuvo soberbio al afirmar que “por imperativo legal Amaiur no tiene derecho a grupo”, no permitió la consecución del fraude de ley. El PSOE se abstuvo. La excusa, pueril. Todos sabemos bien cuál es el verdadero porqué.

Hasta aquí, acontecía lo que tenía que suceder y que quien esto suscribe daba por descontado. Sin embargo, la sorpresa saltaba a media mañana al hacerse público por parte de Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán el acuerdo de la formación magenta con el partido de Francisco Álvarez Cascos con el fin de poder formar grupo parlamentario. Sin duda, confiaban en que hubiéramos olvidado que el pasado 22 de noviembre de 2011, apenas escrutados los resultados electorales aunque ya se sabe en que en esto del politiqueo 72 horas son toda una vida, la propia Díez, sin duda esperando que el PP se apuntara a eso del uso alternativo del Derecho que tanto gusta a algunos, afirmó que no recurriría a la más que discutible práctica del tráfico de diputados, que definía como “trampa”. Sí. Lo que ahora han hecho UPyD y Foro es exactamente eso: trampa.
Parece evidente que, pese a que el desprestigiado Tribunal Constitucional estableció en 2007 que corresponde a la Mesa del Congreso la interpretación del reglamento y que lo que ahora van a hacer los magentas se le ha permitido en otras ocasiones a otras formaciones políticas, como por ejemplo en el año 2000 recién obtenida la mayoría absoluta por José María Aznar, no es menos cierto que resulta cuanto menos chocante que dos formaciones políticas, cual es el caso de Foro Asturias y UPyD, que dicen haber nacido para regenerar nuestra débil democracia, comiencen su andadura retorciendo la Ley para obtener privilegios que pagamos los ciudadanos. Demostrando un claro desprecio hacia el Derecho, que, recuerden, es consustancial a la Libertad. La credibilidad de ambos partidos ha quedado seriamente tocada. ¿No creen?

Otrosí.- Cayo Lara que ha rebajado el rating de un enfadadísimo Gaspar Llamazares, ahora diputado raso. Qué cosas.

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