Ni los políticamente correctos cien primeros días de gobierno le han permitido los votantes al Partido Popular. El varapalo recibido en Andalucía, pero también en Asturias, la derrota-victoria cosechada el pasado domingo, supone un importante frenazo en la arriólica y arenera estrategia impulsada por Génova 13 desde que Rajoy volviera de México tras perder frente al PSOE en 2008. Ya no cuela lo del centrismo made in Oyarzábal, que ha llevado al PP a perder un tercio de los votos que aguerridamente cosechaba antaño en el País Vasco, a perderlo casi todo en Asturias y a la fuga de otros 160.000 en Andalucía respecto a las autonómicas de 2008. Si son incapaces de cambiar de estrategia y de formas, es posible que se repita el castigo electoral en las elecciones gallegas. El argumento de “que vienen los inútiles del PSOE” ya no es suficiente. (Sigue leyendo…)

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