Crónica de una línea de crédito a la desaceleración.

“Aquí de lo que se trata es de tapar los agujeros, en algunos casos negros, producidos por políticos que han gestionado con criterios políticos chiringuitos como Bankia”

No, no se vuelvan locos tratando de descifrar el título. Yo se lo traduzco. Rescate. Que es la nueva palabra prohibida en politiqués. Si anteriormente lo fue el término “crisis”, sustituido por ese otro más zapateril de “desaceleración”, ahora la realidad de lo que acontece se ve reconvertida, por obra y gracia de políticos y voceros habituales, en “línea de crédito”. Y venga a celebrar la gigantesca deuda como si fuera toda una hazaña. ¡Que dicen que el rescate es lo mejor que nos podía pasar y hasta nos lo prometen por Keynes! El que diga la palabra rescate es un antipatriota, conste en acta. Los teletipos nacionales e internacionales escupían la noticia, nada de 40.000  que son 100.000 millones, al tiempo en que las víctimas del terrorismo clamaban en la madrileña Plaza de Colón contra el plan de reinserción de los criminales. Sigue leyendo «Crónica de una línea de crédito a la desaceleración.»