Etiquetas

,

alcaraz y ortega LaraSerá este próximo viernes, día en que España descansa porque celebra la Carta Otorgada, que no Constitución, de 1978, germen de cuantos males afligen hoy a la piel de todo. Un texto que nació viejo y en cuyo seno se encuentran las concesiones al separatismo español que tanto preocupa a aquellos quienes aún no se han entregado por completo a la hoguera del relativismo moral y la inanidad intelectual .

Tendrá lugar a las cinco de la tarde en la madrileña plaza de la República Dominicana, conocida como plaza de la Dignidad desde los tiempos en que la valiente, sorprendente y espontánea rebelión cívica consiguiera frenar temporalmente los planes de integrar a la banda terrorista ETA en el consenso socialdemócrata. El proceso de paz de José Luis Rodríguez Zapatero; el proceso de paz del sistema. Planes hoy aceptados por una parte del PP, responsable último de las excarcelaciones masivas de terroristas, asesinos en serie y violadores reincidentes.

Porque había elección. Se podía haber decidido no terminar por quebrar la confianza de los ciudadanos en la Justicia, en la que ya no cree nadie. ¿Cómo hacerlo cuando etarras con decenas de muertos sobre sus conciencias son recibidos como héroes en sus pueblos? ¿Cómo hacerlo cuando los peores depredadores sexuales de nuestra historia reciente, quienes además con alta probabilidad podrían volver en cualquier momento a cometer uno de sus crímenes, andan sueltos por las calles, para dolor de las familias de sus víctimas, a las que este Gobierno, esta (in) justicia, ha vuelto a matar estos días? Se podía haber decidido no aplicar la técnicamente perfecta sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Como ya se ha hecho en otras ocasiones con sentencias dictadas por ese mismo tribunal. Rumasa. Como hacen otros países, cuya democracia nuestros fanáticos democratistas no osarían poner en duda.

Pero resulta que, como denunciaba Francisco José Alcaraz en Ya es Domingo, de Radio Inter, se espera aún antes de Nochebuena una foto. Una foto-trampa. La que acabará por engañar a quienes necesitan creer que ETA ha sido derrotada, pese a estar logrando todos sus objetivos políticos. Se escenificará una simbólica entrega de armas. Armas y explosivos. Zulos. Verificada por una comisión internacional, que ya se sabe que algunos previo pago de su importe se prestan a lo que sea.

Será una imagen que hará recrudecer la campaña de insultos contra las víctimas del terrorismo, a quienes los más sectarios niegan su condición de sujeto político, y quienes se oponen al apaño con los criminales. Habrá que resistir. Porque lo que está sucediendo, además de antipolítico es profundamente amoral.

Publicado originalmente en La Gaceta

Anuncios