Jorge Vestrynge, de la derecha inmovilista de Alianza Popular a la izquierda inmovilista de Podemos.

No sabe cómo hacer para llamar la atención y aparecer en los medios, aunque el personaje, que está más preparado intelectualmente de lo que sus habituales astracanadas permiten adivinar, sigue la misma línea desde hace décadas. Ya apuntaba maneras cuando era Secretario General de Alianza Popular y conocido por sus apariciones en revistas del corazón, de la mano de su entonces esposa, la bellísima, María Vidaurreta y sus salidas de pata de banco. Que al final se dedicara a espiar a su padre político, Manuel Fraga, para ir a largarle el cuento al entonces todopoderoso Alfonso Guerra, como descubrieran los escoltas de los políticos por la indiscreción de uno de ellos (“ayer el señorito estuvo hasta altas horas en Moncloa”), visto con retrospectiva, fue sólo una más entre tantas. Jorge Vestrynge, de la derecha inmovilista de Alianza Popular a la izquierda inmovilista de Podemos. Ideológicamente, aunque pudiera parecer lo contrario, siempre ha estado en el mismo sitio: contra la libertad.

Pues bien, el pasado jueves, día de la proclamación real que me tiene empalagada de tanto peloteo, baboseo y miel que desprenden plumillas y tertulianos cortesanos, capaces de alabar lo inalabable, Vestrynge fue detenido en plena Puerta del Sol en una algarada nada republicana y sí muy chequista, organizada por ese movimiento totalitario conocido como 15-M que los listos y algunos buenistas nos quisieron vender en su día como transversal. La bufonada de los de las acampadas no fue nada republicana, puesto que la república, hay que decirlo, absolutamente nada tiene que ver con banderas de la URSS o nostalgias del Frente Popular y el guerracivilismo. No hay mayor sostén para la Monarquía que estos autoproclamados republicanos de la bandera aconstitucional. De Pablo Iglesias a Ynestrillas. A ver si alguien les explica que en España, en puridad, jamás ha habido república, puesto que la primera fue un breve paréntesis y a su adorada segunda república no le dejaron serlo, precisamente los que ahora pasean la bandera tricolor, en clara reivindicación de la media España contra media España. En este sentido, cabe recordar a Oriana Fallaci y su magnífica frase de que los antifascistas son los nuevos fascistas. Por cierto, casi el último en levantarse contra esa II República adorada por Vestrynge fue Francisco Franco. Mucho antes lo habían hecho socialistas y el PSOE en Asturias. Las cosas como son.

La foto de la detención dio el jueves la vuelta a la red, para choteo de algunos e indignación de otros. Objetivo conseguido. Se vuelve a hablar de él.

– Mamá, quiero ser artista.
– Que sí, Jorgito, que sí. Métete en política.

Publicado originalmente aquí

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