Afirmaba Ludwig von Mises en su obra “Socialismo” que “Marx y Engels jamás trataron de refutar a sus adversarios con argumentos: los denigraron, insultaron, vilipendiaron, calumniaron, y sus sucesores no han hecho sino escarnecerlos. Su polémica ataca a la persona del contrincante y nunca a sus demostraciones”. Y en eso seguimos. Lo estamos viendo estos días en las redes sociales, especialmente en Twitter, en donde toda una jauría de agresivos personajes, entre resentidos, sanguinarios y tontos con ínfulas, y en demasiadas ocasiones escondidos detrás de cobardes pseudónimos, se ha lanzado contra el periodista Hermann Tertsch, acusado de decir lo obvio pero que hay que silenciar: el colectivismo comunista, que junto al colectivismo nacional socialista fue el gran totalitarismo del pasado siglo XX, mata. Siempre. Indefectiblemente. Antes y ahora. (Sigue leyendo en Vozpópuli…)

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