De la vieja a la nueva política, cuando todo es lo mismo.

Nacieron con nombre de diccionario hablando de regeneración en un momento en que la sociedad española lo demanda y en que el PP ha dejado un gran espacio que antes ocupaba el PP de Aznar. Eso sí, con excepciones, lo hicieron de la mano de políticos de los de toda la vida de los que, como tengan que presentar una nómina ganada en la privada, lo tendrían más complicado que Montoro explicar que él no es socialdemócrata.

vox1Después de una campaña entre mala y pésima en las pasadas europeas (desde los 80 no se veía despropósito mayor, aunque bien es cierto que las de PP y PSOE también fueron para nota), se quedaron a un puñado de votos del escaño. Mientras Podemos, una fuerza de izquierdas que ha sabido adaptarse a los nativos digitales, sencillamente porque lo son, como también lo son, según diversos estudios publicados los potenciales votantes de VOX (hombre, joven y tecnológico), entraban con fuerza en el parlamento europeo. El discurso de VOX, sin embargo, se ha quedado en casi nada, con brillantes pinceladas en temas como Educación que, sin embargo, no acaban de darse a conocer.

Pues bien, cuando se perdió la posibilidad de viajar en business, se armó la marimorena, porque claro, entre los advenedizos o empleados de vaya usted a saber dónde que venían a reventar el proyecto, los pesados que siempre llegan, la mediocridad y los trepas que lo que quieren es vivir del cuento, la decepción de los idealistas sin remedio y los frikis del twitter (que lo son porque la organización permite el uso de la imagen corporativa tan alegremente, entre otras cuestiones fundamentales)… no tardó mucho en estallar la cosa en la prensa. Y en llevarse a los más veteranos por delante. Ignacio Camuñas salió del partido, mientras Vidal Quadras y González Quirós allí permanecen como militantes de base.

De las broncas habidas este pasado verano, entre bochornosas y bobas, primer síntoma de cómo se iban a permitir y los modos y maneras de los partidos de toda la vida, qué decir.

Superado el Rubicón del Teatro La Latina (podría traer consecuencias en forma de comunicado a más tardar la semana que viene), en donde las huestes de Santiago Abascal se reunieron para celebrar su “renacer”, VOX vuelve al drama. Que no es, por supuesto, la presentación de un programa de gobierno, sino a líos internos. No paran. Es consecuencia de la eterna burrocracia propia de la mentalidad estatista. Pero esta vez, con el pleno consentimiento del propio Abascal, responsable último del desaguisado. Por más que se molesten.

La democraciainternadelospartidos c´est moi.

VOX está celebrando elecciones internas en provincias, que para eso los enemigos de la libertad política han vendido a la gente que lo importante es la democraciainternadelospartidos, que nada tiene que ver con la democracia (división de poderes y representación). Pero claro, la democraciainternadelospartidos mola mucho si la controlo. De ahí que los menos hipócritas en este asunto me parezcan los del PP y su nombramiento casi digital y que al menos nos ahorran el numerito de la  democraciainternadelospartidos en el que han caído hasta los del coletas (por no hablar de UPyD, otro drama permanente), para luego acabar a tortas porque desde arriba se quieren controlar los resultados de los de abajo, y eso pasa por trampas, guerra sucia, linchamientos… un asquito, vaya.

Al final, lo de la vieja política y la nueva política, a lo que menda jamás dio credibilidad por cuanto piensa que la cuestión no depende de la edad sino de las ideas, se queda en nada. La vida sigue igual, que cantaba aquél…

Lo sucedido estos días atrás, que he venido observando, en las elecciones internas, tanto en Valencia como en Madrid, lo ratifica.

En Valencia Cristina Seguí consiguió ganar sin demasiados problemas. Al fin y al cabo, los afiliados pudieron votar en urna en la sede.  Aunque también es verdad que la candidatura alternativa (bien vista por algunos miembros del CEN -que también anda ya a tortas, ¿dónde está el almirante Treviño?-) no tuvo comportamientos demasiado afortunados. La cosa, como desde el principio sucedió con VOX, se ventiló en Twitter. Insulto va, insulto viene. Y los del CEN, el comité de garantías, el comité electoral, el consejo político y hasta el Taj Mahal (en VOX tienen más órganos que el PP o el PSOE para 4 que son) a tomar el sol, que es lo suyo.

Como lo han estado tomando mientras se linchaba a la gente de la candidatura de Carmen Caballero, ex directora general de la Comunidad de Madrid, como todos hemos podido ver en las redes sociales.

Según ha denunciado vía burofax este pasado día 30 la candidatura de Caballero, los afiliados, a los que no se les ha permitido el voto en urna en la sede (alucina, vecina) que la cosa había que hacerla telemática (pero no en Valencia; los apagones son muy oportunos), fueron a votar sin saber que las acusaciones vertidas contra un tal José María (integrante de la candidatura de Caballero), con quien no he conseguido hablar y a quien se acusaba de estar en otro partido, eran absolutamente falsas, como se demostró presentando copia de la solicitud de baja de dicha persona en la otra formación con fecha ANTERIOR a su afiliación a VOX.

En el foro interno de la formación, denuncian, sus responsables procedieron a borrar el documento exculpatorio de forma casi inmediata, mientras se mantenían las difamaciones, vertidas por otra candidatura, extremo que no ha podido ser negado por las fuentes de VOX con las que he hablado.

Tampoco ha existido resolución antes de las elecciones por parte de los órganos del partido en relación a los escritos de denuncia/solicitud de amparo formulados por dicha candidatura. ¿Lo mismo para el 30 de febrero?

Todo esto indica que había más que interés por parte de la dirección en que no ganase la candidatura de Caballero, Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros sabrán por qué.

reto vox madrid

Caballero retrata en un burofax los modos de la casta.

Lean aquí en EXCLUSIVA el burofax, de fecha 30 del corriente, remitido por Carmen Caballero a VOX, que fuentes autorizadas de VOX dicen desconocer a día de hoy:

Desde VOX manifiestan que ha “habido un procedimiento electoral claro, aceptado por todos” y que en el caso de las vulneraciones estatutarias denunciadas a lo largo del proceso electoral “se ha aplicado el reglamento electoral”.  Además, se invita a los “militantes que se hayan podido sentir ofendidos por comportamientos que han tenido lugar en las redes” a acudir al Comité de Garantías.

VOX, a la marginalidad política.

Basta con ver algunos de los argumentos utilizados (especialmente por el ganador de la contienda en un acto público) contra la candidatura de Caballero, para darse cuenta que  VOX está construyendo un proyecto marginal (lo que no quiere decir que no vayan a obtener cargos), lejos de querer conformarse como un verdadero partido de gobierno (como sí están haciendo los de Podemos, andan rebajando cual González y” OTAN de entrada no” su discurso -que no sus planes-).

Allá ellos.

Pero yo, se pongan como se pongan, se lo cuento. Lean los documentos y valoren ustedes mismos. VOX es un drama.

Actualización

El mejor retrato de por qué VOX es un drama son insultos y mentiras (machistas, as usual) que me están dirigiendo a raíz de publicar esta entrada. Atención:

Reacciones

Primer insulto. Hay demasiados que entienden el periodismo como hacer la pelota.

Y aquí la aún militante de VOX que llamó Cicciolina la Seguí por dar una correcta entrevista a Interviú, de charleta con el secretario de comunicación de VOX. Por supuesto, pretende insinuar algo, aunque no acierto a saber qué.  ¿Ven cómo es un drama? 😉

Uno que piensa que la credibilidad consiste en ocultar la información cuando te llega ¡qué tío! 😉

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