Millón y medio de personas salieron a las calles de París el pasado domingo para manifestar su repulsa contra los atentados yihadistas que han tenido lugar en suelo galo. Junto a ellos, la corrección política, representada por los mandatarios europeos y el propio presidente de la República, François Hollande, quien en discurso pronunciado después del asalto de la imprenta y el supermercado, impecables operaciones de rescate de los cuerpos y fuerzas de seguridad galos, dijo aquello de que la religión musulmana nada tiene que ver con lo sucedido. No fuera a ser, imagino,  que lo tachen de islamófobo o intolerante, que es la máxima preocupación que tienen estos días todos los tontiprogres.“Islamofobia” que ocupa estos días buena parte de las portadas de los medios de comunicación y que quiere decir, tal y como se utiliza la expresión algo así como que contra occidente, contra los cristianos todo vale, pero contra los bárbaros, se impone el silencio. (Sigue en Vozpópuli…)