Jan Dams, columnista del prestigioso diario alemán Die Welt, informaba escandalizado esta misma semana acerca de la ineficacia y lentitud de los Juzgados y Tribunales griegos. Cuenta Dams la historia de un paciente abogado heleno, de apellido Mpramos, quien ha presentado una demanda y ha sido citado por el juzgado para el próximo 3 de marzo… ¡de 2031! Algo que un alemán, acostumbrado a la rapidez y eficacia de los tribunales alemanes, no acierta a comprender. La justificación de los jueces griegos para tal situación se basa en la sobrecarga de trabajo, la alta litigiosidad del país heleno y la falta de recursos de la Administración de Justicia. Imagino que les suena. (Seguir leyendo en Vozpópuli...)