Contra el anonimato (en sociedades abiertas).

El anónimo suele obedecer a dos causas. O bien es particular… dirigido a una persona o grupo de personas… es decir motivado. En este caso, el autor es alguien que está resentido por algo… o que crea tener motivos para estarlo… y que escoge ese medio desagradable y bajo, para vengarse. Es una cosa ruin y repugnante, pero no implica necesariamente, que quien la haga esté mal de la cabeza

El caso de los anónimos. (1942)

Agatha Christie.

En estos tiempos suele ser habitual, cuando estás expuesto a la crítica pública, recibir en redes sociales lecciones de moral de anónimos. O insultos. O acusaciones. Es la normalización, producto de décadas de infantilización de la sociedad por mor de la socialdemocracia, de la cobardía y la irresponsabilidad.

Comenzaré distinguiendo entre el uso de un seudónimo, algo perfectamente moral, dado que el autor será fácilmente identificable, del anónimo. Este último es un desconocido que suele utilizarlo para ofender la honra y dignidad de terceras personas, desde una supuesta superioridad moral de quien lo utiliza. Por tanto, el uso del seudónimo supone que hay un “quién” detrás del “qué”. Algo que desaparece con el uso del anonimato, pensado para proteger la seguridad de personas.

Nada tiene que ver el anonimato por razones de seguridad, con el uso del anonimato para insultar, denigrar o impartir lecciones en redes sociales. También se suele usar el anonimato en regímenes totalitarios, para esquivar la represión del disidente. En ese caso estamos ante un anonimato moral y necesario. Cuestión de seguridad, una vez más.

Pero en sociedades abiertas el debate sano se produce entre dos personas claramente identificables, que responden ante la audiencia por sus argumentos. La desigualdad de condiciones es por tanto innegable cuando @florecita347 (póngase aquí el nick que se desee) argumenta en Twitter, Instagram, Facebook o Tik Tok contra una persona identificada o identificable. Yo puedo debatir con @Pastrana o @Absolutexe, ya que son personas identificables. Son seudónimos. No hay desigualdad de condiciones en dicho debate, ya que ambos nos responsabilizamos de nuestras opiniones.

Si volvemos la vista atrás, hace décadas los anónimos eran enviados con letras recortadas de periódicos, o con letras deformadas. Las sociedades abiertas los condenaban moralmente. Algo que cambió con la introducción del estatismo de fórmulas de delación legal (por ejemplo, ante Hacienda, el ministerio del Estado Policial).

En realidad, @florecita347 ha asumido como propia la mentalidad estatista, ya que está tratando de eludir la responsabilidad por sus acciones. La irresponsabilidad es propia de mentes colectivistas (totalitarias), en donde el individuo desaparece y todo es “culpa de la sociedad” (no existe la sociedad, solo la suma de individuos, al menos para el liberal). Por otra parte, es sabido que bajo el Estado no cabe el derecho de resistencia, ya que siempre será el Estado quien dicte qué está bien o qué está mal. En España, por demás, el Estado es ya un Estado Moral.

Debido a la tecnología es posible que @florecita347 ni siquiera sea una persona. Puede ser un bot, como usaron por miles durante el golpe de estado de Cataluña los separatistas. Llegaron a contratar a la empresa que llevó la campaña en su día de Barack Obama para tejer una granja de robots capaces de interactuar, mediante IA, con los usuarios de las redes. Hoy en día los partidos populistas recurren a estas artimañas con ocasión o sin ella. Es normal, quieren señalar al “no pueblo”, es decir, al que no piensa como ellos. Lamentablemente, los medios de comunicación, en no pocas ocasiones, se hacen eco de comentarios vertidos por ellos.

Por no hablar de los famosos Anonymous, detrás de los que se esconde cualquiera que sepa usar un ordenador, que son la máxima expresión de la cobardía y que han sido utilizados para, ésta sí, guerra de cloacas.

El gran fallo de quienes legitiman el uso de estas técnicas es que obvian la distinción entre seudónimo y anónimo. Lo primero debería estar plenamente admitido, lo segundo ser motivo de expulsión inmediata. Pero no interesa. Así podemos presumir de número de usuarios, mientras seguimos degenerando las normas de convivencia más elementales en una sociedad libre. Es algo que el legislador debería de tomarse en serio.

El anónimo es ruin, cobarde. Un troll. “El problema es, que este tipo de cosas una vez que comienzan, crecen”, sostuvo Agatha Christie. Y tenía razón. Siempre sucede lo mismo con todos los productos de la ingeniería social.

El anonimato está convirtiendo en imposible el debate. Quizá esa haya sido la intención de quien lo legitimó, que fue el consenso socialdemócrata.

Para ellos, los @florecita347, todo mi desprecio.

Almudena Negro Konrad.

Lo que Pablo tiene que explicar antes de cerrar al salir.

En los años 90, con el PSOE gobernando de forma hegemónica y mientras el Partido Popular se refundaba para ser alternativa de gobierno, Carlos Van Schouwen ponía en jaque el poder omnímodo de Felipe González. Se trataba del ex contable de las empresas Filesa, Malesa y Time Export, tapadera de la financiación ilegal del PSOE. Van Schouwen, despedido por el partido, tenía en su poder recibos, facturas originales y libros contables que demostraban la financiación ilegal de la campaña de 1989, año en que el PSOE pierde, por un escaño, su mayoría absoluta. Al PSOE le salvó que por aquel entonces que no estaba tipificado en nuestro Código Penal la financiación ilegal de partidos. El caso se saldó con ocho condenas de prisión.

Después llegaría el ‘caso Bárcenas’, que permitió, gracias a la modificación legislativa impulsada por el Partido Popular -a buen seguro que pensando en lo acontecido con Filesa-, imputar a la formación política de centro-derecha. “Mariano, sé fuerte”. El ex tesorero popular lo sabía todo y podía hablar. Se consideraba maltratado por la que había sido su casa durante décadas.

Hoy, José Manuel Calvente, despedido y acusado falsamente de acoso laboral y sexual por Marta Flor, la abogada de Dina Bousselham, tiene en su mano acabar con la formación de Pablo Iglesias. La historia se repite. Podemos acaba de ser imputado como formación política, varios de sus líderes tendrán que comparecer con abogado y procurador ante la Justicia, en lo que promete ser una larga instrucción.

De fondo, Neurona Comunidad, cuyo administrador único también ha sido imputado. Neurona Consulting, empresa mexicana, ya recibió en su día dinero de Evo Morales por la realización de 169 vídeos cortos. Calvente señala a Juan Carlos Monedero como el intermediario, “obteniendo fondos mediante contratos simulados, que luego servían tanto para su propio beneficio personal —a través de comisiones de intermediación cobradas por Monedero— como para financiar a partidos extranjeros y, posiblemente, también a Podemos, a través de microcréditos».

También han sido llamados a declarar por el juez Escalonilla el arquitecto de las obras de la nueva sede de Podemos, de 658 metros cuadrados de planta en cuatro pisos, comprada a través de la tía de Pablo Iglesias, pese a existir 5 ofertas más económicas, así como a los responsables de las empresas que hicieron la reforma. El coste de la obra ascendió a más de dos millones de euros. Paloma Pérez-Marín Turrión se embolsó 72.600 euros por la operación.

Rafa Mayoral, por disponer alegremente de los fondos de la llamada “Caja de resistencia” de Podemos. Se investiga qué hizo con 50.000 euros procedentes de dicho fondo.

El caso Dina

A este caso de nepotismo y presunta financiación irregular vía microcréditos hay que añadirle el de Dina, la joven amante de Iglesias vinculada con el partido de los amigos del Rey de Marruecos. ¿Es Dina, hoy editora de una web financiada por Iglesias que se dedica a insultar a periodistas, miembro de los servicios secretos marroquíes? ¿Qué papel jugó ella en el cambio de criterio de Iglesias, y por tanto de Podemos, en el tema de los saharauis? ¿Hubo ‘convoluto’ de por medio para lograr el cambio de criterio?

A Podemos se le acumulan los problemas. Iglesias más que jefe de un partido, es el jefe de un lodazal. Iglesias debe actuar y aclarar si estaba al tanto de la supuesta caja B de Podemos, que tan nervioso tiene en Twitter a Echenique. Pero también tiene que explicar por qué cambió de criterio con respecto a Marruecos. ¿Acaso a Podemos les dictan la política internacional dictaduras extranjeras? También debe explicar qué le llevó a elegir, de entre todas las ofertas presentadas a Podemos, el edificio que vendía su tía. Y por qué, siendo tan amante de las purgas -que se lo digan a Bescansa o Alegre-, ahí siguen Dina y su ex marido, Ricardo Sá Ferreira.

Curioso también el silencio del PSOE, dedicado estos días a hacer campaña, una vez más, contra Isabel Díaz Ayuso. Ningún ministro ha pedido explicaciones al vicepresidente del Gobierno, que está desaparecido. Pedro Sánchez guarda silencio, refugiado en alguna tumbona playera patrocinada por todos los españoles.

Pablo, sé fuerte y cierra al salir. Antes de que salga a la luz pública lo de Marruecos, Bolivia, Ecuador, Venezuela o Irán.

Publicado en Vozpópuli, el 17.08.2020