Primarias del PP en Twitter: espontaneidad frente a difusión

 

La batalla de las primarias del Partido Popular se juega también en las redes sociales, la herramienta de comunicación entre personas del siglo XXI. Algo que tanto Soraya Sáenz de Santamaría como Pablo Casado, quien iniciara su carrera en la séptima planta de Génova precisamente encargándose del Social Media de la formación política, tienen claro.

Así, ambos candidatos han creado sus etiquetas (hashtags) en las redes sociales y se esfuerzan en lanzar mensajes a la comunidad internauta, que en el caso de partidos políticos suele ser muy endogámica, estableciéndose las conversaciones entre sus miembros o simpatizantes, sin apenas participación ajena al grupo. La web Congreso Abierto PP ha presentado estos días unas interesantes infografías, que han sido analizadas para ellos por expertos como el politólogo Julián Villodre Fran Carvajal. Unas infografías en las que se recoge la conversación generada por ambos candidatos en Twitter durante el periodo de tiempo comprendido entre el 10 y el 16 de julio.

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5 Consejos para un Community desesperado

 

Aunque las empresas, poco a poco, se hayan ido dando cuenta que la reputación de su marca no se puede dejar en manos de personas sin cualificación digital, no es menos cierto que aún existen demasiadas empresas en las que la transformación digital no es más que una palabra, en las que directivos, mandos intermedios o compañeros creen que un Community es poco menos que el “que se pasa todo el día con el móvil”. Ante todo, si este este es tu caso, no te desesperes. Recuerda que tú tienes futuro y ellos son como los zombies de ‘The Walking Dead’ ;).

1.-  Tienes compañeros con cuentas en Twitter o Facebook que se creen que por eso son especialistas en Social Media. Algunos hasta presumen de ello en Linkedin. Estos son los más peligrosos, porque suelen cargarse las redes sociales si les dejan tocarlas. No planifican, no piensan en las publicaciones, las métricas les suenan a chino, no saben nada del tema y creen que pueden gestionar una cuenta institucional como su cuenta privada. Intenta que no les dejen ni acercarse a las redes de la empresa u organización.

2.- Toman decisiones que afectan a redes sin hablar contigo, o someten tus propuestas a la decisión de gente que cree que una “story” es una serie de Telecinco. Tranquilo. Es que ni siquiera saben que les afecta (porque las redes sociales son la imagen de todos los empleados de la empresa). O lo que es peor, les importa una higa. ¿Desde cuándo a un zombie le importa dar buena imagen? Además, si ya les costó eso de “una web”, imagínate cómo pueden despreciar “las redes”. Ofréceles colaboración en forma de charlas, conferencias, para intentar que se den cuenta que las redes son mucho más que “un Twitter”. Y entiérralos en informes de RRSS. Conceptos como “keywords”, “backlink”, “contenido líquido” o “Black hat”, (tampoco hay que ir más allá porque no tienen ni idea de qué se habla) los dejarán noqueados.

Vía Socialmedier

3.- Creen que lo del orgánico es gratis y no entienden tu papel en esto. Es la batalla más dura en un momento en que redes como Facebook empujan a las empresas al pago.  Aquí solo sirve el insistir. Y como siempre, lo de los informes. Métricas e informes.

4.- Te llaman un domingo a las 15:00 para ver si les “tuiteas” algo. ¿Te suena eso de no dar el número de móvil particular o bloquear al impertinente? Hazlo, Porque si no lo que te queda es llamar tú al maleducado un lunes a las 06:00 a su móvil, a ver qué tal lo baila o resignarte a que te tomen por un servicio 24×7 personal de toda la empresa. Y si es necesario, bloqueo en Whatsapp.

5.- Te proponen publicar cosas que tú sabes que no son adecuadas. Trata de explicarles por qué tú no lo harías. Con informes de externos si puede ser, que ya se sabe que no son pocos los que hacen más caso al de fuera que al de dentro (esto que alguien me lo explique, porque nunca lo he entendido). Si aún así insisten y tienen mando en plaza, pues qué le vas a hacer. No te lo tomes como algo personal. Recuerda: son ovejas descarriadas necesitadas de evangelización (esto va en honor a Prevost, quien tanto ‘evangelizó’).

 

 

Arranque de campaña de #CongresoPP

Para comunicar… hay que tener algo que decir. Esta frase, que podría percibirse como una obviedad resume, sin embargo, buena parte de los problemas de comunicación de las organizaciones y partidos políticos. Y es que el conocimiento y los principios no pueden suplirse con propaganda. Menos en la época de la comunicación multidireccional, la de las aplicaciones sociales, donde lo que se entablan son conversaciones. No creo en los prosumidores, entre cuyos defensores suele haber mucho charlatán con ínfulas; sí en que hay que tener un gran conocimiento de la organización o partido y sus principios antes de saltar a la piscina de la comunicación. El arte de la comunicación es el arte del estudio constante. No se puede comunicar en política sin conocimientos… de política. Plataformas como Netflix son la vía de escape de quienes no soportan la nada con gaseosa en forma de tertulia televisiva o radiofónica. ¿Sabían que los temas políticos no son para nada los más leídos en la prensa nacional que, sin embargo, se empeña en saturarnos con ellos en lugar de reflexionar acerca del por qué?

Estos días, y a cuenta del Congreso del PP que se celebrará los próximos 20 y 21 de julio, se está poniendo de manifiesto, cierta falta de comprensión de los cambios que ya se han producido en la sociedad.  Vamos con los 3 principales candidatos, no por orden de preferencia ni importancia: Sigue leyendo «Arranque de campaña de #CongresoPP»

Cómo gestionar una crisis de reputación online

Las crisis de reputación en redes sociales existen. Y por eso, al igual que no se puede estar en redes sociales sin un Plan de Social Media, no se debería estar sin tener claros los protocolos a enfrentar en caso de una crisis. Afortunadamente cada vez son menos las empresas que piensan que las redes sociales son cosas de chavales, del becario, que se pueden improvisar, y que se dan cuenta que son fundamentales a la hora de construir la imagen de marca. La época en que cualquiera podía “tuitear” o “facebuquear” en nombre de la empresa también se ha superado en muchos casos, aunque aún queda camino por recorrer.

Pero ¿qué es una crisis? Siguiendo a Yago de la Cierva (’Comunicar en aguas turbulentas’, Ed. Universidad de Navarra, 2015), las crisis se pueden dividir en emergencias, incidentes, desastres y conflictos. Es lo primero que hay que determinar, ante qué nos encontramos, porque cada tipo de crisis requiere de un protocolo de actuación diferente. Una crisis no es un problema de comunicación: es un problema de gestión. Resolver el problema e informar al público van de la mano. La improvisación en redes sociales es garantía de fracaso.

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No es el soporte, es la calidad (apuntes a vuelapluma en un lunes de libranza)

La imparable caída que las avestruces no quieren ver

Si no sabes lo que es esto, no me vas a entender. Sí, es la Long Tail, y tiene ya unos cuantos añitos.

Según puede comprobar cualquiera mirando los datos de la OJD, es innegable que la venta de papel está en caída libre. Sólo en el último semestre de 2017, el derrumbe ha sido de más del 11%. Y, según no pocos expertos de los de verdad, lo que te rondaré morena.

Martin Baron, director de The Washington Post, lo tiene claro: «Los periódicos en papel no van a sobrevivir«. Al menos como los conocemos. Quedarán, creo, los que ofrezcan un verdadero producto de calidad, de contextualización y jerarquización de las noticias, con reportajes de fondo de especialistas. Es decir, los buenos. Nada de noticias de agencia que, cuando llegan al quiosco, ya están desfasadas. Es a lo que tienden medios como la Frankfurter Allgemeine.

Antonio Fernández Galiano lo resume así:

«A los periódicos de papel les quedan innumerables retos. El primero, digerir la revolución tecnológica que ha afectado a tantos otros sectores. Los periódicos deben hacer un esfuerzo de calidad, deben convertirse casi en productos de culto. Esa será la única forma que los haga indispensables aunque sólo sea para una élite intelectual influyente y con vocación para introducir cambios en la sociedad. Si lo pensamos, ese ha sido siempre nuestro papel. La ventaja que tienen los periódicos es que pueden ofrecer al lector la Historia de cada día, ordenada, jerarquizada, interpretada y filtrada por un determinado ideario. Eso significa ser una referencia, eso significa ayudar al lector a encontrarse en el mundo».

Por cierto, no hay que negar la verdad: los periódicos en España caen a mayor ritmo que los norteamericanos por falta de calidad. Si los de la Generación X, ni te cuento los Millenials, hemos dejado ya de comprar papel, si éste además viene con erratas y nos cuentan lo que ya hemos visto en el telediario… ¿qué interés pueden tener más allá de servirnos para limpiar los cristales? (siento la crueldad, pero es la verdad)

Vía 233 Grados

El mundo ya es digital.  O eso dicen, que tampoco lo tengo claro, viendo las reticencias que existen a asumir, por ejemplo, que las portadas van a dejar de tener tanta importancia, porque el acceso a las noticias (y a todo en tu vida) va a ser vía móvil y a través redes sociales, esas grandes despreciadas por quienes se creen grandes… dinosaurios. Unas redes sociales que representan ya más del 39% de los accesos a las noticias de los internautas. Un porcentaje que sube, según el estudio de DigitalNewsReport, a más del 50% en el caso del codiciado target de menores de 35 años.

O la mentalidad aún existente de que «el papel es calidad e internet charcutería», que es tanto como decir que la calidad del periodista va en función del soporte. Es uno de los mayores errores que se pueden cometer. Intuyo que se cae en él por una cierta falta de apertura mental, de reactividad ante los cambios.

Ya que estamos haciendo terapia, que el golpe sea total: asume que los intermediarios, también en el periodismo, han desaparecido. Estás en pelotas frente a tus lectores. Así que más te vale ponerte en forma para salir guapa, que diría la vecina rubia 😉

Un digital no es un periódico de papel volcado en internet. 

No, no lo es por más que el periodista o el comercial de la empresa se empeñen. Son productos diferentes. Es verdad que la publicidad en internet es más barata, pero no es menos cierto que no hay costes de distribución y que mantener un digital (de calidad) es menos oneroso que mantener un diario en papel (de calidad). Así que no hay que llorar por ello, ni mucho menos llenar la página de esos intrusivos»robas» y «banners» que ahuyentarán al lector o harán ricos a los de los AdBlocker. Hay que entender que son productos diferenciados.

Quítate ya de la cabeza el prejuicio del rollito de la «calidad es el papel». Los buenos, al digital. De hecho, es que los buenos son los que ya se han adaptado o están en vías de hacerlo.

Y apuesta por el SEO (pero no te hagas trampas a ti mismo para que los tramposos de Comscore te puntúen, que eso es pan para hoy y hambre para mañana, ni creas en gurús. El secreto del éxito en digital, como en la vida, es el trabajo constante), los contenidos propios, el audiovisual y el Branded Content. Todo ello en perfecta conjunción. Si no, tu digital estará así 👇👇👇

 

La gran ola llegará también (antes de lo que piensas) al digital

Supongamos, y es mucho suponer, que estamos ya todos en digital. Llegara la gran ola. Esa que se llevará por delante a los menos buenos. Porque no va a haber espacio para todos. Asistiremos a fusiones de digitales con otros digitales o con otros soportes. Ya está sucediendo, pero llegará a lo bestia. ¿Cómo sobrevivir a ello?

  • Si me preguntaran acerca de la redacción digital les diría que la primera medida para tener una redacción verdaderamente digital sería prohibir a sus redactores el acceso a agencias, salvo como consulta. ¿Por qué voy a leer tu producto si me ofreces lo mismo que el resto? Con entrar en sites como Europa Press voy servido. Reconozco que cada vez leo menos medios digitales. Porque todos me cuentan lo mismo. Así que leo el mío y voilà, ya está.
  • Deja de copiar a los demás, que están tan perdidos como tú. Arriesga, innova, sé disruptivo. Crea tu propio modelo de negocio.

 

  • No dejes jamás de lado las redes sociales. Un conocido digital español de reciente creación (y fracaso económico) nació despreciándolas. Sus columnistas veían cómo no podían mover sus propios artículos en Twitter. Un concepto de papel.  Un horror. Quien me conoce y sabe de quién hablo sabe lo que predije nada más salir: «se la van a pegar». Seis meses después tuvo que dar marcha atrás. Porque las redes ya lo son (casi) todo.  Y dentro de ellas, Facebook es el rey (se lleva, junto a Google, toda nuestra pasta, pero c’est la vie). 

Es obligado que tus periodistas estén en redes y que sepan entrar en tu página sin buscarla en Google. Si no, no te sirven. (Sí, ya sé que flipas con lo de buscar su propio digital en Google, pero yo lo he visto. Y también he flipado). Nadie puede hacer mejor de embajador de tus/sus productos que tus periodistas. Nadie puede aportar tanta credibilidad a tu producto como ellos. En un mundo ideal, además, leen a Juan Varela.

  • Apuesta por la opinión. Esto es algo que no están haciendo los grandes digitales (españoles). Seguro que porque alguna vez un gurú se lo dijo a alguien y a partir de ahí, todos igual. Por tanto, hacerlo diferenciará tu marca del resto.
  • ¿Pago por contenido? Limitadísimo, baratísimo, de calidad y por unidad. Y me dirán… «es que la Frankfurter que citas tiene pago por contenido». Ya, pero es que en mi Alemania casi nadie se descarga pelis ni series. Acepta la realidad y busca otras fórmulas. Porque si cierras lo que te da visitas acabarás cayendo en visitas y sin suscriptores. Mira Orbyt. Se veía venir. Personalmente no creo que el paywall vaya a funcionar, al menos de momento. El metered model que ha seguido EL ESPAÑOL (y Orbyt), tampoco parece que haya sido un éxito en España. Sí ha funcionado en Alemania (Die Welt) pero, repito, allí nadie se descarga pelis piratas. También lo ha usado el New York Post.
  • Lo de los «clubs de amigos», cuyo iniciador fue Intereconomía, sí les están funcionando a los medios de la izquierda como Infolibre. Cosas del activismo. Así que si tu línea editorial es de izquierdas, puede ser una idea.
  • Personalmente yo me iría por Blockchain. Lanzaría icon propios. Pero es que yo soy un poco atrevida. La ventaja es que te permitirá saber qué interesa realmente a tu audiencia. Lo mismo descubres que no interesas a tantos como pensabas… y te puedes reinventar. Que va a ser la continua clave de las próximas décadas.

Uy,  que me dejo la audiencia. Fun-da-men-tal no disparar a locas. Tienes que conocer a tus lectores. Tienes que invertir en ello. Si no, estarás más perdido que un pulpo en un garaje.

Y una vez hecho todo esto, hazte todas las trampas al solitario (agregaciones de tráfico etc) que quieras. Pero solo después de haber apostado por un producto de calidad.

 

PD Ya sé que me dejo cosas, pero son solo apuntes escritos en un ratito libre. Espero que te hayan dado alguna idea.

Azul Alfredo

El color escogido por Rubalcaba no es el azul PP. Es el azul que ve un retirado Rodríguez Zapatero dedicado contemplar las nubes desde su hamaca leonesa. Así de vacua está resultando la precampaña socialista

Descoordinación total. Es la imagen que está transmitiendo el equipo electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba, quien asiste impotente al espectáculo de ver cómo todos sus anuncios electorales son matizados casi inmediatamente por su propia gente.

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Webs electorales: Tomás Gómez suplantado, Gallardón suplanta y Aguirre llega tarde.

Anotaciones a vuelapluma.

Tremendos fallos los que tienen las webs de los candidatos madrileños:

A Tomás Gómez, lo han pillado con el carrito de los helados en Twitter, lo que demuestra que quien esté asesorando al PSM en temas de redes sociales merece ser inmediatamente despedido. El fallo, de primero de primaria en 2.0. Como la web del candidato, sólo superada por la de Alberto Ruiz-Gallardón y sus vecinos daneses. Webs políticamente correctas perfectamente insulsas con mucho intento de aparentar ser 2.0 pero sin contenido real.

Lo que sí parece más interesante es la campaña basada en flahsmobs que el PSM parece tener intención de poner en marcha. Habrá que estar atentos.

Desfasado y a medio camino también el sistema de propuestas, copiado de Rebuildt the Party (hace dos años y en la red el tiempo vuela), de la web de Aguirre, en la que les recomiendo no entrar por el bien de sus oídos. Otro fallo de primero de primaria.

Youtube gana la primera batalla en su guerra por los derechos de autor a Telecinco

Vía El Mundo:

Este jueves, el Juzgado Mercantil número 7 de Madrid ha dado la razón a YouTube: considera que no infringe los derechos de propiedad intelectual.

«La victoria de hoy confirma que YouTube cumple con la ley», ha comunicado el portal. A su juicio, «la sentencia reconoce que, legalmente, YouTube es un mero intermediario de servicios de alojamiento de contenidos y, por tanto, no puede ser obligado a controlar con carácter previo los vídeos subidos por los usuarios».

Telecinco ya ha anunciando que presentarán recurso.