10 motivos por los que repensar la Ley de Violencia.

Estos días ha sucedido lo impensable hasta hace poco: el proscrito debate en torno a la IDEOLOGÍA de género (que es eso, ideología y no feminismo) se ha abierto con toda su crudeza de la mano de VOX. Dejando aparte el debate del Estado Moral que define qué es debatible y objetable y qué no, lo cierto es que estamos ante una de esas cuestiones que alejan a la élite política y mediática del común de los mortales, que tiene hermanos, padres, primos, tíos y amigos y está hasta el moño del politiqués.

Desde VOX se quiere derogar la Ley Andaluza de Violencia de Género, una aberración histérica que obliga a los hombres a someterse a la voluntad de los servicios sociales SIN autorización judicial, denuncia, ni nada. Y es que en Andalucía se presume que TODO hombre, por el mero hecho de serlo, es violento. Y no, la cosa no es así. El hijoputismo no tiene sexo ni pertenece a ningún colectivo. Ni todos los hombres son violentos, ni todas las mujeres buenas. Algo evidente para todo aquél que no padece de ceguera ideológica.

Pasados ya casi 15 años desde la aprobación de la Ley nacional de Violencia 1/2004 por parte del gobierno socialista y «feminista» de José Luis Rodríguez Zapatero, se puede afirmar que se trata de una legislación que ha fracasado y que solo se mantiene por motivos estrictamente ideológicos, sin importar nada las mujeres que son maltratadas, los hombres criminalizados injustamente o, lo más grave, que los tertulianos que opinan de todo no denuncian: la quiebra del Derecho que supone la introducción de delitos de autor en nuestro sistema penal; algo que no se veía desde Nuremberg. Podría perder el tiempo analizando el papelón de Ciudadanos (menudo ridi), la histeria de Podemos y tal, pero no me parece necesario. Ya lo hace Twitter.

MOTIVOS PARA EL CAMBIO (NO NECESARIAMENTE POR ESTE ORDEN)

UNO.- La quiebra del Derecho. Sin Derecho no hay Libertad. Y Derecho no es lo mismo que legislación. La religión democratista es casi hegemónica en España. Sin embargo, creo que pocos saben qué es la democracia, imposible sin igualdad ANTE la Ley, que es algo muy distinto a la ingeniería social MEDIANTE la legislación. Lo primero es lo propio de sociedades abiertas; lo segundo, de dictaduras o regímenes autoritarios. La sovietización de Europa es la que facilita que haya personas que hablen como «mujer, madre y representante público» para justificar una legislación que introduce delitos de autor en nuestro ordenamiento. La Ley de Violencia debe de ser derogada porque introduce diferente pena para el mismo delito, en función de quién sea el autor. Los arios y los judíos. ¿Se entiende así? Legal, que es lo que ha determinado el Tribunal Constitucional (órgano no jurisdiccional), no es sinónimo de justo. Y la Ley no es justa por ser Ley, sino que es Ley si es justa.

DOS .- El fracaso de la legislación actual. En 2002 fueron 103 las mujeres asesinadas. Un número que subió a 130 en el año de la aprobación de la legislación. En 2016 hubo 104. En 2015, fueron 121 (Fuente: INE y El Mundo) . ¿De verdad ha servido para algo criminalizar a los hombres y regar con subvenciones a los que todos sabemos? ¿De verdad que eso es proteger a la mujer? El maltratador, a la cárcel. Pero la presunción de inocencia, para todos.

Soy de las que cree que el maltratador debe de irse años a prisión (en caso de homicidio, directamente permanente revisable, esa pena que no gusta al feminismo histérico) y debe prohibírsele cualquier acercamiento a sus hijos. Porque la persona que maltrata a su pareja, también lo hace con sus hijos. Siempre.

TRES.- Hay que garantizar la vida, libertad y seguridad de todos, independientemente de su sexo, raza, religión, estatura, edad…

Y eso incluye a

  • Los menores, independientemente de quién los asesine. El asesinato es, como en la violencia machista, el último peldaño. ¿Cuántos niños no hay en España siendo psicológicamente maltratados por uno u otro progenitor cuando se produce la ruptura? ¿Realmente los juzgados los protegen? ¿Por qué se permiten las interferencias parentales (ojo, no creo en el SAP tal y como se define por parte de organizaciones de las de la lucha de sexos)? Según los datos, en 2018 fueron asesinados por sus padres 64 menores. 54 lo fueron por sus madres; 10 por sus padres. Asesinos a los que les debería de caer la permanente revisable. Y me pregunto: ¿por qué los partidarios político-mediáticos de la ideología de género están en contra de incluir esta realidad en la Ley de Violencia? Por ideología.
  • Los mayores, que son en no pocas ocasiones víctimas de violencia en el seno familiar.
  • La violencia en las parejas homosexuales
  • Los hombres maltratados , que no sé si son muchos o pocos, pero merecen la misma atención que las mujeres. Porque todas las personas valemos lo mismo.
  • La violencia de los hijos contra los padres. El síndrome del adolescente emperador es ya un hecho y la justicia, a por uvas.

CUATRO.La discriminación es eso, discriminación, por más que el politiqués la llame positiva. Una de las afirmaciones más obvias (y ciertas) es que son muchas más las mujeres maltratadas por hombres que los hombres maltratados por mujeres. ¿Y? También son muchas más las mujeres violadas por hombres que los hombres violados por mujeres y no por eso se discrimina ni se hace una legislación especial. Claro que esta cuestión no está tan manipulada políticamente. Verán, en los últimos años el terrorismo es de corte yihadista. ¿Qué les parecería una ley que rompiera con la presunción de inocencia de los musulmanes y que bastara una denuncia por terrorismo, para que la persona pasase un fin de semana en el calabozo? A mí, una aberración.

CINCO.- Las denuncias falsas. Tema espinoso porque se utiliza por parte del totalitarismo y los memos habituales para acusar de “machista” a quien diga que existen. Sin embargo, se da en todos los delitos del Código Penal. En todos. Ayer mismo, sin ir más lejos, conocíamos que una sinvergüenza había denunciado una violación para justificar el haber robado a sus amigos. El tema para muchos está en los números. Unos dicen que representan el 0.001% de las denuncias, pero contabilizan solo las que llegan a término. Otros dicen que son miles y miles, pero no hay datos oficiales (que a su vez están manipulados). No me parece lo relevante.

Lo importante es si se está inconscientemente fomentando la denuncia falsa. Como el hijoputismo, insisto, no es cosa de sexos, ni razas, ni religiones, sino de personas, hay que reconocer que las hay que denuncian a su pareja

  • Para quedarse con la vivienda conyugal y la custodia de los niños
  • Para acelerar los tiempos de la Justicia (tienen preferencia)
  • Para conseguir el título habilitante que permite el acceso a subvenciones, VPO y todo tipo de ayudas
  • Por despecho

Todo esto se resolvería si a la persona que ha denunciado falsamente le cayera

  • Retirada de patria potestad y visitas con los menores
  • Pena de prisión (equivalente a la pedida para su pareja, multiplicada por dos)
  • Obligación de devolver, en su caso, las ayudas fraudulentamente cobradas, multiplicadas por tres

Claro que lo primero sería que la Fiscalía, dependiente jerárquicamente de los gobiernos, actuase. Porque LA FISCALÍA NO ACTÚA ANTE DENUNCIAS FALSAS. Y ese es el quid de la cuestión.

Otra medida interesante sería obligar a la disolución de los bienes gananciales en caso de separación, nulidad o divorcio. ¿Por qué nadie lo propone? ¿Qué excusa hay? Nos íbamos a ahorrar el debate de la custodia compartida impuesta (estoy radicalmente en contra; de la voluntaria nada que decir).

SEIS.- Las subvenciones. ¿Alguien puede negar que alrededor de la IDEOLOGÍA de género no se ha montado un verdadero negocio? Ni un euro en subvenciones a asociaciones, mucho menos a las cercanas a partidos políticos, que han encontrado en éstas otra forma de financiación y colocación de amiguetes. Las ayudas, directamente a las víctimas. Que ya está bien de que no pocas se coloquen, después de hacer estrafalarios másters en facultades igualmente estrafalarias, de “agentes de igualdad” a vivir del cuento, mientras los hogares de acogida en no pocas ocasiones están faltos de todo.

SIETE.- Formación a jueces, fiscales y personal adscrito a los juzgados. Porque la violencia no siempre se comprende, y menos en una sociedad socialdemócrata tendente a negar el mal individual y a culpar de todo a “la sociedad”, o sea, a nadie. En el caso de la violencia intrafamiliar o machista, menos. Aún hay muchas que no entienden por qué la persona maltratada, simplemente, “no se va” de casa, como si fuera tan fácil. O que no comprenden que la violencia psicológica, siempre presente en el maltrato que llena las hojas de los periódicos, pero también en no pocos casos que no llegan a los juzgados, es igual de nociva que la física. No saben lo que es la distorsión subjetiva de la realidad que padecen las víctimas, ni las secuelas que arrastran y arrastrarán toda su vida. Que no entienden que las declaraciones de los menores pueden estar mediatizadas por el custodio o por el no custodio y que una visita, meses después, con un asistente social y un psicólogo de psicosocial no es más que una tomadura de pelo porque no sirve para evaluar nada.

En este sentido, debería ser preceptivo consultar a los servicios sociales municipales, quienes en no pocas ocasiones, saben lo que está pasando en la vivienda.

OCHO.- Los recursos de las subvenciones, para servicios sociales. Los servicios sociales no son lo mismo que una asociación, aunque no voy a negar que algunos ayuntamientos contratan a cualquiera. Pero lo cierto es que en estos sitios, hay grandes profesionales, verdaderos expertos en la materia. Los ayuntamientos deberían de contar con más recursos para ayudas familiares y contra la violencia. Psicólogos especializados en violencia, en menores, en familia… verdaderos sistemas asistenciales que en la época que vivimos no estaría nada mal.

NUEVE.- Ley de violencia doméstica única para todo el territorio. ¿Cómo que ley andaluza, madrileña, gallega, extremeña, catalana o valenciana? ¿Qué pasa? ¿Qué la persona que sufre violencia tendrá más o menos derechos en función del lugar en que se cometa el crimen?

DIEZ.- La ingeniería social es totalitarismo. Por mucho que se legisle, siento aguarte el regreso, oh emperatriz Montero de VillaTinaja, la naturaleza humana es siempre la misma y los ingenieros sociales fracasan. La ideología de género, propia del siglo pasado, tiene mucha relación con los totalitarismos que asolaron occidente. No especialmente con el marxismo, mecanicista, que también, pero sí con las bioideologías de corte nacionalsocialista. La ideología de género, que no el feminismo, se ha convertido en una Ersatzreligion que permite sustituir la lucha de clases por la lucha de sexos.

Y dirán que no, pero lo cierto es que ya hay dos bandos. Enfrentados. Rompiendo la sociedad y provocando estos días en las teles y radios debates estériles que no ayudarán a ninguna mujer maltratada. Porque si algo es el establishment socialdemócrata político-mediático es conservador. No quieren que se cambie nada. Aunque sigan muriendo. La ideología, por encima de todo.

Campaña electoral III

pons

Esteban González Pons (PP) dice que Pablo Iglesias (Podemos)  es «culto, inteligente y muy creativo«. Así, sin anestesia y para empezar la campaña electoral. Y eso que aún no había visto la performance de guardería de Alberto Garzón (IU), el nuevo socio de Pablo.  Por cierto, añade Pons, «Pablo aporta valor a la política española».

¿De dónde los sacas, Mariano, pá tanto como destacan?

 

“Gran número de los enemigos del capitalismo sabe perfectamente que su situación personal se perjudicaría bajo cualquier otro orden económico. Sin embargo, propugnan la reforma, es decir, el socialismo, con pleno conocimiento de lo anterior, por suponer que los ricos, a quienes envidian, también van a padecer” (Ludwig von Mises)

Así describía el economista, escritor, filósofo e historiador Ludwig von Mises el resentimiento, que consideraba, con razón, se encuentra en la base del antiliberalismo. Y el domingo en España triunfó exactamente lo arriba descrito. Madrid y Barcelona, las dos ciudades más importantes del país, serán gobernadas por la extrema izquierda. Un desastre sin paliativos que a nadie debería alegrar. El turismo está en su punto de mira. Como la economía de mercado, la que ha hecho de Madrid una ciudad próspera y cosmopolita. La amarga victoria del centro-derecha, por más que Mariano Rajoy, cuyas palabras el lunes después de la derrota enfurecieron aún más a los votantes enfadados con el PP, trate en perfecto politiqués de hacernos creer que su formación va bien, no puede sorprender a nadie. (Sigue leyendo en Vozpópuli…)

El bipartidismo que no existe no ha muerto

El resultado electoral obtenido el pasado domingo por el PSOE en las elecciones andaluzas, una pésima noticia para un PP que arranca la campaña hacia las decisivas, casi definitivas, elecciones autonómicas y municipales de mayo con una derrota sin paliativos, es una anécdota en el marco de la implosión que el centro-izquierda, sin ideas ni discurso, viene sufriendo desde hace lustros en toda Europa. Como sucedía el mismo día en Francia, en donde ha sido la UMP de Nicolás Sarkozy, ante el hundimiento del Partido Socialista de Hollande, quien ha frenado el ascenso de populismo que representa Marine Le Pen, la admiradora de Pablo Iglesias. (Sigue leyendo en Vozpópuli…)

Toni Cantó o de mentiras en torno al maltrato

“En el fondo piensan igual, pero al revés, que aquellos a quienes denuncian. Jean François Revel les explicaría que el liberalismo no es el socialismo pero al revés”

Digamos en primer lugar que Toni Cantó ha rectificado sus irresponsables declaraciones, basadas en datos inventados. Digamos también que la intolerable violencia ejercida sobre él como consecuencia de sus palabras, en forma de amenazas o deseo incluso de muerte por empalamiento, es justo esa misma violencia que quien la perpetra dice combatir. Sigue leyendo «Toni Cantó o de mentiras en torno al maltrato»